Danlí, El Paraíso. La capilla del Hospital Gabriela Alvarado, en Danlí, fue objeto de actos vandálicos luego de que personas desconocidas ingresaran al pequeño espacio de oración, dañaran una imagen religiosa y colocaran otras figuras de cabeza.
El hecho fue descubierto el domingo por personal del centro asistencial, generando preocupación entre las autoridades y familiares de pacientes que utilizan la capilla como un lugar para orar y pedir por la salud de sus seres queridos.
Entre los daños se encuentra la destrucción de la imagen del Divino Niño, cuyos restos fueron encontrados sobre el altar. Asimismo, las imágenes de Jesús de la Divina Misericordia y de la Virgen de la Inmaculada Concepción fueron colocadas de cabeza.
Las autoridades del hospital calificaron el hecho como una falta de respeto al espacio destinado a la oración y señalaron que en el centro asistencial se atiende a personas que profesan diferentes creencias religiosas.
Hospital presenta denuncia y reforzará vigilancia
La directora del Hospital Gabriela Alvarado, Karla Viera, confirmó que ya se presentó una denuncia ante las autoridades policiales para que se investigue lo ocurrido y se determine quiénes ingresaron a la capilla.
“Es una sorpresa que hayan cometido esto contra un espacio que consideramos de paz”, manifestó la funcionaria, quien también anunció que se reforzarán las medidas de seguridad dentro del centro asistencial.
Viera recordó que recientemente una paciente no vidente fue víctima del robo de su teléfono celular, pero gracias a las cámaras de vigilancia el aparato pudo ser recuperado.
Personal del hospital inició además trabajos para reparar y ordenar nuevamente la capilla, con el propósito de que vuelva a estar disponible para pacientes y familiares.
También reportan robo en iglesia de El Paraíso
En otro hecho ocurrido en el departamento de El Paraíso, delincuentes ingresaron a la iglesia San Juan Bautista, donde forzaron las puertas de la sacristía y sustrajeron varios objetos.
Entre los artículos robados se encuentran un parlante, un espejo, una consola de audio y una alcancía utilizada para recibir ofrendas.
El sacristán del templo señaló que no es la primera vez que la iglesia es víctima de delincuentes y lamentó que en ocasiones anteriores también hayan sido sustraídas imágenes religiosas y otros bienes que nunca fueron recuperados.
Las autoridades investigan ambos hechos y buscan establecer la identidad de los responsables.

