La Secretaría de Salud comenzó a exigir licencias sanitarias a los establecimientos dedicados a la venta de ropa, calzado y accesorios usados en Honduras, además de barberías y salones de belleza. La medida busca unificar los controles sanitarios a nivel nacional y responde al aumento de denuncias relacionadas principalmente con reacciones alérgicas.
Las autoridades anunciaron que las inspecciones verificarán las condiciones de higiene, ventilación, infraestructura y control de plagas de los establecimientos, con el objetivo de prevenir posibles afectaciones a la salud, entre ellas casos de dermatitis. Según la Secretaría de Salud, algunos artículos usados podrían representar riesgos sanitarios al no estar debidamente regulados.
Sin embargo, comerciantes de ropa usada cuestionan que estos productos sean responsables de las reacciones alérgicas reportadas. Gabriela Arias, propietaria de un negocio en La Ceiba, aseguró que lleva 20 años trabajando con este tipo de productos y consideró que el argumento de las alergias utilizado para justificar la medida resulta cuestionable.
Por ahora, Salud se encuentra en una etapa de socialización y requerimiento de documentación, sin aplicar sanciones inmediatas. La institución comenzó a exigir licencias sanitarias a estos establecimientos, mientras las autoridades buscan determinar si las condiciones en las que se almacenan y comercializan las prendas pueden representar un riesgo para la salud de los consumidores.

