José Ignacio Bonilla García, un ciudadano hondureño de 32 años, se encuentra bajo custodia de las autoridades en Nueva York tras ser formalmente acusado de un violento ataque sexual contra un hombre. El arresto se produjo de manera sorpresiva en Rosenberg, Texas, cuando el sospechoso intentaba huir a bordo de un autobús con dirección a la frontera sur de los Estados Unidos para evadir a la justicia tras el crimen.
Los hechos que motivaron su captura ocurrieron en las inmediaciones de un restaurante ubicado en Amityville. Según las investigaciones de la Fiscalía del condado de Suffolk, la víctima se encontraba en un estado avanzado de ebriedad, lo que provocó que perdiera el conocimiento y se desvaneciera en la vía pública, quedando en una situación de total vulnerabilidad frente a su agresor.
La evidencia clave del caso proviene de las cámaras de seguridad de la zona, las cuales registraron el momento exacto en que Bonilla García arrastró al hombre inconsciente hacia una zona apartada, específicamente detrás de un contenedor de basura. Fue en ese lugar, oculto de la vista de los transeúntes, donde presuntamente se concretó la agresión sexual mientras la víctima permanecía indefensa.
El reporte policial detalla una crueldad extrema, indicando que la víctima recuperó la conciencia durante el acto. Ante la resistencia del hombre, el detenido presuntamente lo atacó con puñetazos y lo golpeó con un objeto de madera, provocando que volviera a perder el sentido. Tras asegurar su incapacidad de respuesta, Bonilla García abandonó la escena, dejando al hombre herido antes de ser auxiliado por un repartidor.
Luego de su traslado desde Texas, el acusado compareció ante un juez neoyorquino para enfrentar cargos por violación en primer grado y agresión agravada. Debido a la gravedad del incidente y al evidente intento de fuga detectado por su viaje interestatal, el tribunal determinó que el hondureño deberá permanecer en prisión preventiva sin posibilidad de salir bajo fianza mientras avanza el proceso.
El proceso legal continuará formalmente el próximo 28 de mayo, fecha en la que Bonilla García deberá presentarse nuevamente ante la corte para responder por los delitos imputados. De ser declarado culpable al finalizar el juicio, las leyes del estado de Nueva York podrían imponerle una sentencia máxima de hasta 25 años de prisión, dada la naturaleza violenta y los agravantes del caso.

