La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ejecutó la captura de un pastor evangélico de 42 años en el municipio de Villanueva, departamento de Cortés. Al líder religioso se le acusa formalmente de los delitos de violación calificada continuada y otras agresiones sexuales cometidas en perjuicio de una niña de 12 años.
El arresto fue llevado a cabo por agentes de la Unidad Transnacional de Investigación Criminal (UTIC). De acuerdo con los reportes oficiales, las autoridades ya le seguían la pista al sospechoso, implementando rigurosas labores de inteligencia, vigilancia y seguimiento durante varios meses hasta lograr su ubicación definitiva.
Este caso ha generado una profunda consternación e indignación entre los habitantes de la zona norte y la población hondureña en general. El fuerte impacto social radica principalmente en el abuso de confianza que supone la posición del detenido, quien se amparaba en su rol de fe dentro de la comunidad.
Las investigaciones preliminares apuntan a que los presuntos abusos se habrían perpetrado de forma sistemática y aprovechando la vulnerabilidad de la menor. El Ministerio Público y los cuerpos policiales recopilaron los indicios necesarios para sustentar el caso y proceder con la orden de captura judicial.
Tras ser capturado y leídos sus derechos, el procesado fue remitido de inmediato a los juzgados competentes. En las próximas horas comparecerá ante la justicia para responder por los graves delitos imputados y determinar las medidas que se dictarán durante su proceso penal.

