Conductores afiliados a las plataformas Uber, Taxi VIP e InDrive expresaron su rechazo a las sanciones impuestas por las autoridades del transporte, las cuales incluyen multas de 11,000 lempiras y el decomiso de vehículos por un período de seis meses.
A través de un comunicado, los trabajadores manifestaron su indignación ante lo que consideran una persecución contra quienes utilizan estas aplicaciones como medio de sustento económico, especialmente en un contexto marcado por dificultades financieras para muchas familias hondureñas.
Los conductores señalaron que el país necesita una legislación moderna que permita regular y formalizar la operación de las plataformas digitales de transporte, en lugar de aplicar normativas que, según afirman, han quedado desactualizadas frente a las nuevas modalidades de movilidad.
Asimismo, hicieron un llamado al Congreso Nacional para que impulse reformas legales que garanticen condiciones justas tanto para los conductores como para los usuarios que optan por estos servicios, argumentando que la actual normativa afecta el derecho al trabajo y la libre elección de transporte.
Finalmente, anunciaron que, ante las acciones emprendidas por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), iniciarán medidas de presión y acciones legales en defensa de sus derechos laborales, reiterando que no buscan privilegios, sino la posibilidad de trabajar de manera legal y segura.

